
Grossman, como muchos escritores, comenzó siendo un comunista convencido. Pero en su persona se aunaron dos virtudes que dotaron su vida y obra de una muy singular autenticidad; honestidad intelectual y valentía física. De este modo, sin tener que rendir más tributos que a su propia conciencia, el literato judeo-ruso progresivamente se fue desencantando del régimen soviético hasta verlo como lo que realmente fue; una insaciable máquina estatal diseñada para triturar vidas humanas hasta el infinito. Y cuando el velo sobre el marxismo-leninismo ya había caído de sus ojos, Grossman, y con él Rusia entera, tuvieron que hacer frente a una ideología incluso más maligna; el nacional-socialismo.
Vida y destino es la crónica del reportero de guerra que fue Grossman. Describe el choque ciego de dos totalitarismos, nazismo y comunismo, durante la Segunda Guerra Mundial en un escenario tan espeluznante como Stalingrado. Esta genial novela sorprende por muchas cosas: por la profusión de detalles, por la crueldad que puede alcanzar la condición humana, y también porque en medio de los más terribles momentos algunas personas todavía son capaces de guiarse por la bondad.
Vasili Semyonovich Grossman (Berdichev, 12 de diciembre de 1905 – Moscú, 14 de septiembre de 1964) es uno de los escritores rusos más prestigiosos del siglo xx. Vasili, que apoyó la revolución rusa de 1917, comenzó a escribir historias cortas cuando era estudiante en la Universidad Estatal de Moscú y más tarde siguió su actividad literaria al mismo tiempo que trabajaba como ingeniero, ocupación que abandonó a mediados de los años 30 para dedicarse en exclusiva a la literatura. Hacia 1936 ya había publicado dos colecciones de historias, y en 1937 fue aceptado en la privilegiada Unión de Escritores. Durante la Gran Purga algunos de sus amigos y parientes cercanos fueron detenidos. En la Segunda Guerra Mundial acompañó al Ejército Rojo, como corresponsal de guerra para el periódico Estrella Roja, desde la batalla de Stalingrado hasta el fin de la guerra en Berlín. Grossman describió la limpieza étnica en Ucrania y Polonia, y la liberación de los campos de concentración de Treblinka y Majdanek. Su artículo "El infierno de Treblinka" fue usado en los juicios de Nuremberg como evidencia de la persecución que ejercía el régimen nazi. Después de la guerra participó en El Libro Negro, un proyecto de Comité Judío Anti-Fascista para documentar los crímenes del Holocausto, pero al final este libro fue suprimido.
Vida y destino está considerada su obra cumbre. Fue prohibida por el régimen de Jruschov y la KGB confiscó los borradores e incluso la cinta de la máquina de escribir que había utilizado el autor.“Guardi, el sacerdote italiano que ocupaba el catre junto a Mostovskói, le había explicado que en el lager vivían hombres de cincuenta y seis nacionalidades. Las decenas de miles de habitantes de los barracones del campo compartían el mismo destino, el mismo color de tez, el mismo paso extenuado, la misma sopa a base de nabo y sucedáneo de sagú que los presos rusos llamaban “ojo de pescado”. Para las autoridades del campo, los prisioneros sólo se distinguían por el número y el color de la franja de tela que llevaban cosida a la chaqueta: roja para los prisioneros políticos, negra para los saboteadores, verde para los ladrones y asesinos. Aquella muchedumbre plurilingüe no se comprendía entre sí, pero todos estaban unidos por un destino común. Especialistas en física molecular o en manuscritos antiguos yacían en el mismo camastro junto a campesinos italianos o pastores croatas incapaces de escribir su propio nombre. Un hombre que antes pedía el desayuno a su cocinero y cuya falta de apetito inquietaba a su ama de llaves, ahora marchaba al trabajo al lado de aquel otro que toda su vida se había alimentado de bacalao. (…) La historia del hombre no es la batalla del bien que intenta superar el mal. La historia del hombre es la batalla del gran mal que trata de aplastar la semilla de la humanidad. Pero si ni siquiera ahora lo humano ha sido aniquilado en el hombre, entonces el mal nunca vencerá”.
Vida y destino.