
Este ameno libro de Santiago Cantera nos proporciona las claves para entender la figura de uno de los mayores santos que haya dado la Iglesia en un periodo, el medievo, habitualmente poco y mal conocido.
Acercarnos a figuras de la Edad Media nos permite conocer mejor un periodo histórico injustamente tratado por la historiografía moderna. La Edad Media ha dejado de verse como una época de oscurantismo e ignorancia para ser apreciada como la mejor síntesis de la filosofía cristiana y de la civilización occidental.
Y si es cierto que “por sus frutos los conoceréis”, no puede haber mejor introducción a estos siglos que el deleite que le producirá al lector descubrir la vida y la obra de uno de sus mejores exponentes. Santiago Cantera tiene el acierto de presentarnos a San Bernardo de Claraval destacando sus cinco facetas fundamentales de monje, místico, reformador de costumbres, defensor de la Cristiandad y filósofo. En las páginas del libro encontraremos anécdotas tan jugosas como que al santo se le otorgó el título de Doctor Melifluo (literalmente: doctor boca de miel) debido a sus enormes cualidades oratorias y de persuasión, al punto que las muchachas tenían terror a que San Bernardo hablase con su novio, dado que con su apostolado consiguió que 900 monjes hiciesen profesión religiosa.
Nos encontramos pues, ante un libro destinado a todos aquellos interesados en sumergirse en un tiempo y un hombre fascinantes.