
Marzo de 1809. La Europa napoleónica vive sumida en un período convulso que provocará notables cambios en sus fronteras. Finlandia, hasta ese momento bajo dominio sueco, es anexionada a Rusia como Gran Ducado, pasando a depender de los zares rusos. El joven zar Alejandro I, un emperador joven, emocional e impresionable, que ha accedido al trono tras el asesinato de su padre, viaja a Finlandia para firmar en la Dieta la autonomía del país. Durante el baile imperial, rodeado de todos los estamentos sociales, conocerá a Ulla Möllersvärd, hija de un humilde gobernador de provincias, de la que se enamorará perdidamente. La joven dama, tímida y soñadora, partidaria de la libertad de su país y de la abolición del feudalismo, iniciará con el zar una intensa y trágica historia de amor marcada por el turbio pasado del soberano y los ideales de la joven cortesana.
La reina del baile imperial es una novela magistralmente ambientada que desenmascara la psicología de las relaciones dolorosas y los deseos imposibles, la defensa de los ideales, de la pasión y de la justicia, al tiempo que nos ofrece un mensaje final esperanzado y libertador.
En esta novela, Mika Waltari logró aunar la poesía del temperamento nórdico con la agilidad que impone la novelística actual.
Mika Waltari (Helsinki, 1908-1979). Estudiante de Teología y Filosofía trabajó como periodista y crítico literario para diversos periódicos y revistas de Finlandia. En la década de los treinta viajó frecuentemente por Europa, y de este periodo son varias de sus obras. Al finalizar la II Guerra Mundial concentró su producción literaria en la novela histórica con obras como Sinuhé el egipcio, El etrusco, Miguel, el renegado, El ángel oscuro, El sitio de Constantinopla o Juan, el peregrino, su libro póstumo. Desde 1957 a 1978 perteneció a la Academia Finlandesa. Sus obras han sido traducidas a más de 30 idiomas y está considerado como uno de los mejores escritores fineses del siglo xx.