
En los primeros años noventa, un artículo en el estadounidense National Catholic Reporter desató meses de explosivas controversias. Decía así:
“El cardenal Joseph Ratzinger, poderoso supervisor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dice que le gustaría ver los altares en las iglesias católicas girados de nuevo… El cardenal, de sesenta y seis años, fue entrevistado por el semanario italiano Il Sabato tras la publicación de un prólogo que escribió para el libro del difunto sacerdote y liturgista alemán Klaus Gamber. El libro sostiene que cambiar la disposición del altar para que el sacerdote pueda mirar a la gente está lejísimos de ser, como muchos afirman, un regreso a la primitiva tradición de la Iglesia. En realidad, dice Gamber, es lo opuesto a la antigua tradición de que sacerdote y congregación se orienten hacia el este mientras rinden culto al Señor”.
De hecho, el libro de Gamber La reforma de la liturgia romana critica muchos otros aspectos de los cambios posteriores al Vaticano II, y fue instantáneamente ovacionado por muchos católicos como el libro más importante de la década. El mismo Ratzinger, en el prólogo llama a Gamber “el académico que, entre los muchos pseudo-liturgistas, realmente representa el pensamiento litúrgico del centro de la Iglesia”.
Ahora, con Ratzinger en la silla de Pedro, la obra maestra de Gamber (que por primera vez en España y de forma exclusiva distribuye Criteria Club de Lectores) recobra su capital importancia.
Klaus Gamber nació el 23 de abril de 1919 en Ludwigshafen (Alemania), siendo ordenado sacerdote el 29 de junio de 1948 en Ratisbona. En 1957, con unos colaboradores, fundó el Instituto Litúrgico de Ratisbona para el estudio de las fuentes de la liturgia occidental, obra a la que dedicó todos los desvelos de su existencia, permaneciendo como director del mismo hasta su fallecimiento el 2 de junio de 1989, a la edad de setenta años.
Era uno de los mejores historiadores y conocedores de la liturgia, renombrado especialista en la liturgia romana, así como en los ritos orientales, los cuales admiraba mucho. Sus sabios trabajos le valieron ser nombrado en 1958 miembro de honor de la Academia Pontificia de Liturgia, capellán y Camarero secreto de su Santidad en 1966.
El catálogo de sus escritos cuenta con más de 360 títulos; libros, artículos, estudios y ediciones de textos patrísticos y litúrgicos, poco conocidos por el público en nuestros días.
“Gamber, con la vigilancia de un auténtico clarividente y con la intrepidez de un verdadero testigo, se opuso a la falsificación de la liturgia y nos ha transmitido incansablemente la plenitud viviente de una liturgia verdadera”.
Joseph Cardenal Ratzinger