
Retrato del artista de mediana edad.
Esta novela de Evelyn Waugh parte de una experiencia personal del escritor que los apéndices adjuntos a esta edición, gran acierto de Homo Legens, documentan: al igual que Gilbert Pinfold, el protagonista de la novela, Evelyn Waugh se embarcó rumbo a Ceilan en 1953 y, a bordo del barco, sufrió constantes episodios de alucinaciones auditivas, fruto de una intoxicación debida a la mezcla de cierta receta médica con la abundante ingesta de bebidas espirituosas. Las voces le llevaron a interpretar la realidad de forma incorrecta y a creer en la trama de diversas conspiraciones contra su persona; gramófonos inexistentes, mozos que confiesan vicios inconfesables, o un complot para dejar a Pinfold en tierra, en Jibraltar, más concretamente.
La novela se abre con una afirmación: “Durante los próximos cien años podrá darse el caso de que los novelistas ingleses del momento actual lleguen a ser tenidos en la misma estima en la que hoy tenemos a los artistas y artesanos del siglo XVIII”. Desde el éxito que cosecho con Los seres queridos (1948), Waugh entro en el Olimpo de la narrativa anglosajona del siglo XX. Como ingles de pura cepa, el ingenio, la sutileza, el sentido del humor y cierto desapego hacia la realidad hacen las señas de identidad de uno de los mejores escritores de la pasada centuria.Caracterizado por su humor negro y satírico, en novelas como Un puñado de polvo o Decadencia y caída, aunque también recordado por sus trabajos serios como la obra Retorno a Brideshead, todas teñidas de su propio conservadurismo y visión católica de la vida. Muchas de las novelas de Evelyn Waugh (1903-1966) reflejan la alta sociedad y aristocracia británica, que aunque es duramente satirizada, conserva un halo de atracción para el autor. Waugh atacaba la ausencia de valores de la vida moderna y, en especial, de la sociedad londinense. Además escribió relatos, tres biografías y el primer volumen de su inacabada autobiografía, Una educación incompleta. Sus libros de viajes y sus extensos diarios y correspondencia también han sido publicados. La obra de Waugh tuvo mucho éxito en el gran público y la crítica alababa su prosa estilizada y mordaz. Sin embargo en sus últimos trabajos más abiertamente religiosos no fueron tan bien acogidos.