
Según el análisis pormenorizado de los documentos, memorias y testimonios de la época, Semprún detalla como los militares socialistas de la UMRA (Unión Militar Republicana Antifascista) -los mismos que habían organizado el asesinato de Calvo Sotelo- comienzan a ocupar puestos clave en los ministerios de Guerra, Gobernación y Marina. Estos no ven en el Alzamiento un problema, sino una oportunidad de promoción personal. Una situación truncada por el afán de protagonismo de los diferentes sectores del PSOE que, aprovechando el caos y la crisis que provoca el levantamiento militar en un Gabinete de Gobierno débil e incapaz, no son capaces de llevar a cabo el fin último del PSOE del momento: imponer en España el estado marxista.
Periodista y subdirector del diario La Razón. Ha escrito este libro a modo de ensayo, aunando los estilos periodístico e histórico. La páginas más emocionantes las encontramos en el relato del asesinato de José Calvo Sotelo, según la versión de Aniceto Castro, uno de los policías testigos, ante los jueces. A excepción de Aniceto Castro, el resto de los guardias de Asalto que detuvieron ilegalmente al líder monárquico y que lo asesinaron de dos tiros, estaban vinculados con el Partido Socialista o con sus juventudes.