A nadie le resulta ajeno el impacto creciente de lo lúdico, la universal preocupación ecológica, y el empeño por humanizar la cultura del trabajo incluso en sus dimensiones estéticas. Constituyen, sin duda, radicales antropológicos de nuestra cultura, acentuados a lo largo del siglo pasado y vigentes en el actual.La teología permanece activa ante estas perspectivas,... (
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