
Todos los magistrales cuentos de juventud del autor de Dios ha nacido en el exilio.
Pocos lectores saben que el autor de Dios ha nacido en el exilio o de El caballero de la resignación fue también un consumado maestro en el género del relato corto. Prácticamente todos los temas que luego serán una constante en sus novelas pueden encontrarse ya en estos cuentos: la presencia acechante de la muerte, el desdoblamiento del alma, el incursión de lo fantástico en la vida cotidiana, la anticipación futurista, el amor como forma iniciática de conocimiento, el simbolismo de lo sagrado…
Esta edición, a la venta en exclusiva en Criteria Club de Lectores, pone al alcance del público español una antología completa de la juvenil narrativa breve de Vintila Horia, que hasta hace poco yacía enterrada en las polvorientas planas de las publicaciones en las que colaboró en Rumanía. Muchos de estos cuentos los publicó por primera vez en la revista Gandirea, que dirigía en la Rumanía de entreguerras el filósofo ortodoxo Nichifor Crainic. La vinculación de Horia con dicha revista no fue accidental, pues el escritor se embebió del amor a la fe y a la tradición que emanaba de aquella publicación. Y las huellas de su contacto con la espiritualidad ortodoxa están ya presentes en estos cuentos como, después, lo estarán a lo largo de toda su obra, pudiéndose descubrir en todos los sectores en los que desplegó su actividad, y aún en su motivación interior del acto creador más íntimo: “Hacer algo duradero y reconocido por todos de una belleza innegable siempre ha significado comenzar a construir con la mirada hacia el cielo de la misma fe”.Vintila Horia nace en Rumania en 1915. Fue diplomático en Roma y Viena hasta 1944, año en que es internado en los campos de concentración nazis de Krummhübel y María Pfarr. Fue liberado en junio de 1945, pero obligado ya a vivir en el exilio de por vida.
En 1960 publica en París su novela Dios ha nacido en el exilio y consigue el Premio Goncourt, al que se ve obligado a renunciar tras una intensísima campaña de la izquierda, en el poder, acusándole de filofascista. Vive en París de 1960 a 1964, año en que regresa a España. Trabajará como profesor en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y luego como catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá de Henares. Fue Premio Dante Alighieri, de Florencia, en 1981.
“Dios –susurró-, no me saques de esta prueba, pues es mía. Tendré que resolverla de alguna forma, eso es todo”.
Oración de Manolete, personaje de El fin del exilio.¿Ha leido el libro y quiere comentarlo, o quiere leer las opiniones de otros lectores?