Un clarificador y breve ensayo sobre las cuestiones más discutidas en todas las tertulias.
Recomendación de Criteria
¿Es la redistribución de la renta -tomar de los ricos para beneficiar a los pobres- algo bueno y deseable? ¿Qué efectos puede tener un Estado de bienestar sobre su pueblo? ¿Es el patrocinio estatal una amenaza para la cultura? ¿Qué sería de los ingresos de cada persona si éstos fueran iguales para todos? ¿Son los impuestos tan duros para una empresa como lo son para una familia?
Este breve libro hace a los lectores pensar, y volver a pensar de nuevo. Está escrito, a veces con humor y siempre con agudeza, por uno de los grandes pensadores políticos del siglo XX, hace más de cincuenta años. Su actualidad, sin embargo, no deja de sorprender.
Sobre el autor
Bertrand de Jouvenel (París, 1903-1987), político económico, abogado y economista, es considerado uno de los pensadores políticos más importantes del siglo XX. Nace en el seno de una familia de la nobleza originaria de Champagne. Su infancia y juventud transcurrieron en un ambiente privilegiado y con una educación propia del Antiguo Régimen. De sus padres, él aristócrata tradicional, y ella, de origen judeo-masónico, aprendió el valor de la acción política. Estudió en las facultades de Ciencias y Derecho en París antes de dedicarse al periodismo. Impartió clases como economista en universidades británicas como Oxford, y fue profesor asociado en la facultad de Derecho de París de 1966 a 1972. Su exilio a Suiza coincide con la publicación de su libro Sobre el poder. Historia natural de su crecimiento, y poco después forma parte de los servicios secretos de Francia. A partir de esta publicación, Jouvenel va a tener gran éxito entre las universidades anglosajonas como Harvard o Cambridge, algo que no consiguió, muy a su pesar, en su país de origen. Fundó un club de intelectuales liberales junto con Friedrich Hayek, entre otros: la Sociedad del Monte Peregrino. Otras obras destacables del autor son La crisis del capitalismo americano (1933), Problemas de la Inglaterra socialista (1948), Ética de la redistribución (1951) o Soberanía (1955). El conjunto de su obra puede ser entendido bajo la intención que él mismo declaró en una de sus obras: como un estudio de «cómo evitar a nuestra civilización la decadencia y posterior caída común a todas las civilizaciones precedentes».