
En estos cuatro relatos («La sumisa», «Bobok», «El ladrón honrado» y el que da título a este libro, «El sueño de un hombre ridículo»), Fedor Dostoyevski ha retratado como pocos la desesperación, el sufrimiento y la soledad de los hombres en el mundo moderno. El genial escritor ruso sabe dar voz a la humillación y la miseria moral. Sus personajes, más allá de toda distinción de clase, se mueven en el límite de la experiencia humana. Pueden ser arrastrados por el vicio o bien impulsados por una suerte de iluminación espiritual, pero desde cualquiera de las dos posiciones lo que aparece es la soledad, el desconcierto y la desesperada lucha que supone buscar un sentido a la existencia. Dostoyevski ahonda en la tensión de los contrarios que pueblan cada personalidad, trazando unos personajes que acaban convirtiéndose en paradigmas metafísicos. Lo ha hecho en grandes novelas como Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov, o El idiota. Ahora, Ediciones Áltera nos ofrece en esta obra, El sueño de un hombre ridículo, una síntesis del universo narrativo de Dostoyevski. En estos cuatro relatos, que han inspirado una película y una obra de teatro, queda plasmada la irreversibilidad del destino del hombre. Pero a un tiempo, las voces individuales de los protagonistas parecen invocar, con dolorosa solidaridad, la liberación colectiva de esa gran masa humana sometida al dolor y a la incomprensión.
Nace en Moscú el 30 de noviembre de 1821. Estudia en la Academia de Ingenieros militares de San Petersburgo. Inicia su actividad literaria y conecta con grupos considerados revolucionarios. Por ese motivo lo detienen y condenan a muerte, aunque minutos antes de ser ejecutado le conmutan la pena por varios años de trabajos forzados en Siberia. Después de nueve años de reclusión, puede retomar su carrera literaria. A partir de 1860 viaja por Europa, se casa dos veces, y pierde varias veces su fortuna jugando a la ruleta. Se endeuda en repetidas ocasiones y se dedica a escribir, normalmente para poder hacer frente a sus acreedores. Sólo hacia el final de su vida logra una cierta estabilidad económica. Durante toda su vida padeció epilepsia.
Dostoievski es el escritor del alma rusa, y a través de ella de la de todos los hombres. Ningún novelista ha sabido penetrar como él en los recónditos secretos del corazón humano. Sus novelas reflejan aspectos de su vida pero sería un error identificarlo demasiado con alguno de sus personajes. De alguna manera él está en todos.
Fedor Dostoyevski es uno de los principales escritores rusos del siglo XIX y se le considera fundador del existencialismo. Su inestabilidad emocional sin duda influyó en sus novelas: su padre, al que odiaba, murió asesinado por sus siervos, sus primeros fracasos literarios le afectaron, fue condenado a muerte por intervenir en conspiraciones políticas y estuvo a punto de ser fusilado, sufría de epilepsia...