
¡Quién nos iba a decir que, en plena era de los efectos especiales y la tecnología más espectacular, nuestros hijos se quedarían hipnotizados ante una “simple” película de 1939!.
Hagan la prueba. Al principio se sorprenden cuando les sientas ante una historia “¿...en blanco y negro, papaaa?”. “Espera, espera y verás....”. De repente, se encuentran junto a Dorita, la protagonista, en el maravilloso y colorido mundo de Oz. Allí aprenderán que las hadas también son guapas y buenas, que el coraje (valor), los sentimientos (corazón), y la razón (cerebro) son cualidades que están dentro de cada uno de nosotros y hay que aprender a utilizarlas, que cuando todos nos unimos ante las dificultades, y las afrontamos con determinación y convicción, las podemos superar, que hay que medir las consecuencias de nuestros actos,....
En fin, todo un compendio de lecciones de humanidad insertadas en una maravillosa historia de fantasía que se acompaña de inolvidables números musicales (¿quién no conoce “Over the rainbow”, Oscar a la mejor canción) y de originales y entrañables personajes que harán disfrutar a vuestros hijos durante 98 minutos de extraordinarias aventuras.
Como curiosidad, en el cuento original, la historia no se presenta finalmente como un sueño, sino que Dorothy vuelve de Oz junto con el mago, montada en un globo.
Los niños de entre 4 y 10 años serán los que más disfruten con ella
La película contó con cuatro directores: Richard Thorpe, que fue despedido a los doce días de rodaje porque a juicio de la productora no acertaba en el tono infantil; George Cukor colaboró mientras que se contrataba otro director; el director que más metraje rodó fue Victor Fleming, pero no la acabó porque le llamaron para dirigir… Lo que el viento se llevó; finalmente la acabó otro gran director: King Vidor (Duelo al sol).
La película se basa en un cuento para niños de Lyman Frank Baum (1856-1919), publicado en 1900, con ilustraciones de W.W.Denslow. Es una historia clásica muy conocida popularmente en Estados Unidos. Tras su gran éxito, el autor publicó trece cuentos más, que se conocen como Los libros de Oz.