
Gustave Thibon (1903-2001), dejó una amplia obra, muy popular en su momento, con frases breves y rotundas que se han hecho célebres como: "Quien rechaza ser la imagen de Dios será eternamente su mono de imitación"; "La verdad es, a menudo, una herida y casi nunca un bálsamo"; "Ama lo que te hace feliz pero no tu felicidad".
Dotado de una especial vena mística y, al mismo tiempo, muy apegado a la vida de campo (le gustaba presentarse como escritor campesino), Thibon afrontó en una veintena de libros algunos de los más grandes interrogantes de la existencia desde un punto de vista cristiano: la presencia de Dios, el amor, la fe y la gracia, el dominio de la técnica sobre la persona humana…
Amante de la vida tranquila y discreta, vivió apartado, en el campo, rechazando cualquier encargo de tipo académico. Junto a Jean Guitton, es considerado una de las luminarias del pensamiento católico francés del siglo XX .
En Equilibrio y armonía, Gustave Thibon pretende llamar nuestra atención sobre los acontecimientos de la vida diaria, para verlos no de una manera cansina y automática, sino en toda su riqueza y novedad. Para ello es necesario iluminar los hechos y problemas con la luz de una sabiduría eterna, elemento necesario para llegar a alcanzar el equilibrio y la armonía. Es desde este punto seguro desde el cual el autor trata cuestiones tan fundamentales, personales y comunes como la felicidad, el amor, la responsabilidad, el dolor, el descubrimiento del otro, la soledad, la desmitificación del dinero, lo que cambia y lo que permanece, etc.
El hogar, la Iglesia, la patria son lugares comunes porque en ellos residen las primeras verdades del hombre. Lugares que han sido abandonados por la dominante desidia actual hacia lo fundamental. Equilibrio y armonía es una selección de ensayos cortos de este ilustre filósofo cristiano, que nos ayudarán a ver y comprender de una manera distinta el día a día y sus muchos avatares.