
Las impresiones del viaje de Chesterton por España, y otros ensayos.
Chesterton, en los últimos años de su vida, fue católico romano. Habiendo indicado su carrera en medio de un éxito temprano y de una popularidad que han disfrutado pocos hombres, renunció a ellos e hizo frente a la corriente dominante del pensamiento contemporáneo. Esté o no uno de acuerdo con su elección de fe y de dogma -nosotros lo estamos-, no cabe la menor duda de que al obrar asà lo hizo para atacar a muchos de esos elementos de nuestra civilización que son al mismo tiempo tan poderosos e como intolerantes, aunque su ataque era tan jovial y rebosante de risa como el mismo.
Su aguda visión del mundo la podemos disfrutar en esta nueva colección de ensayos reunidos bajo el tÃtulo de El color de España. En alguno de ellos, Chesterton desgrana con su habitual genialidad, liberalidad y bonhomÃa las impresiones que le produjo su viaje por nuestro paÃs, impresiones que, por lo original y atinadas, merecen ser hoy de nuevo releÃdas. En otros ensayos, el escritor inglés simplemente parte de cualquier suceso, tema o noticia para, con su prosa espiral y ascendente, descubrir los secretos de lo humano y lo divino en lo cotidiano, en cualquier minucia.  Pero qué les vamos a contar, Chesterton es Chesterton; como todos los genios, un género en sà mismo al que de vez en cuando es necesario volver si uno quiere mantener el rumbo.Gilbert K. Chesterton nació en Londres el 29 de mayo de 1874. Desde muy pequeño mostró un gran interés por las letras, aprendiéndose poesÃas de Shakespeare de memoria, aun cuando no sabÃa cuál era el significado de las palabras. Inquieto, siempre mantuvo una fuerte tensión religiosa. Educado en el anglicanismo, pasó momentos muy alejado de la fe, y en 1922, tras un proceso personal que duró varios años, pasó a formar parte de la Iglesia católica. Cultivó la crÃtica, el ensayo, la novela, la lÃrica, el relato breve y la redacción periodÃstica. Sus obras gozaron de gran celebridad desde el primer momento, y fue un notorio polemista, conocido tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos. A lo largo de su vida fue distinguido con el grado de honoris causa por las universidades de Edimburgo, DublÃn y Notre Dame, y fue hecho Caballero de la Orden de San Gregorio el Grande. Tras su muerte, el 14 de junio de 1936, el papa PÃo XI le otorgó el tÃtulo de Defensor Fidei. De su obra, El Buey Mudo ha publicado Por qué soy católico y Los lÃmites de la cordura.
¿Ha leido el libro y quiere comentarlo, o quiere leer las opiniones de otros lectores?