
“Ningún libro resultará tan desconcertante y sabroso como éste, tan necesario, tan estupendoâ€.
Jordi Galves, La Vanguardia
“Hay tal cantidad de sabidurÃa centelleando en las páginas de G.K. Chesterton que, enseguida, abruma, distrae, inquietaâ€.
Miguel Sánchez-Ostiz, ABC
“Leer a Chesterton es un higiénico y beneficioso ejercicio intelectualâ€.
Adolfo Torrecilla, La Gaceta de los Negocios
“Chesterton es uno de los primeros escritores de nuestro tiempo, y
ello no sólo por su venturosa invención, por su imaginación visual y por
la felicidad pueril o divina que translucen todas sus páginas, sino por
sus virtudes retóricas, por sus puros méritos de destrezaâ€.
Jorge Luis Borges
“La mejor manera de conocer el torbellino de ingenio del autorâ€.
Alfonso Vázquez, La Opinión de Málaga
“Es el genio en esencia el que se esconde en estas páginasâ€.
Diario de Valencia
Gilbert K. Chesterton nació en Londres el 29 de mayo de 1874. Desde muy pequeño mostró un gran interés por las letras, aprendiéndose poesÃas de Shakespeare de memoria, aun cuando no sabÃa cuál era el significado de las palabras. Inquieto, siempre mantuvo una fuerte tensión religiosa. Educado en el anglicanismo, pasó momentos muy alejado de la fe, y en 1922, tras un proceso personal que duró varios años, pasó a formar parte de la Iglesia católica. Cultivó la crÃtica, el ensayo, la novela, la lÃrica, el relato breve y la redacción periodÃstica. Sus obras gozaron de gran celebridad desde el primer momento, y fue un notorio polemista, conocido tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos. A lo largo de su vida fue distinguido con el grado de honoris causa por las universidades de Edimburgo, DublÃn y Notre Dame, y fue hecho Caballero de la Orden de San Gregorio el Grande. Tras su muerte, el 14 de junio de 1936, el papa PÃo XI le otorgó el tÃtulo de Defensor Fidei. De su obra, El Buey Mudo ha publicado Por qué soy católico y Los lÃmites de la cordura.
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