
El popular cambio de chaqueta que se denomina hoy transfuguismo es el ejercicio que algunos políticos practican al huir de sus partidos, alentados por otros intereses ideológicos y, sobre todo, económicos, en beneficio propio, como excusa para pasarse al partido adversario. Un deporte de hoy y de siempre.
Muchos de ellos lo ocultan en sus biografías porque raro es el ciudadano que relaciona el cambio de chaqueta de personajes y cargos públicos con la evolución de sus ideas.
No son pocos los personajes españoles, muchos de ellos de amplia relevancia, que se definieron como viejos servidores de la dictadura franquista y hoy aparecen como abanderados de la izquierda más avanzada.
Muchos cambiaron el azul mahón de la Falange por el rojo del puño y la rosa y la hoz y el martillo socialistas; el Cara al sol por la Internacional; José Antonio Primo de Rivera por Lenin… Alguno de ellos pasó de ser confesor de Franco y de tomar el te con él en El Pardo, a levantar el puño con La Pasionaria. Otros, de currinches comunistas a empresarios multimillonarios; de impartir doctrina en las revistas falangistas a hacerlo en los periódicos de ETA; de la conservadora dirección de Arriba a la de El Socialista...Sebastián Moreno, se inició literariamente escribiendo en La Estafeta Literaria, medio de expresión de nuevos escritores como Francisco Umbral y de consagrados como Cela. Se curtió como periodista en diversos medios de la prensa de provincias, como el diario La Voz de Albacete y el semanario Albacete 7 Días, del que fue director.
A finales de los años setenta, en plena Transición, se incorporó a la redacción del semanario más influyente de aquella época, Cambio 16, formando parte de su equipo de Investigación, al principio, y siendo nombrado, después, redactor jefe de Cultura y Sociedad. Fue fundador del semanario Tribuna de Actualidad. También ha sido redactor jefe de las revistas Tiempo e Interviú.
¿Ha leido el libro y quiere comentarlo, o quiere leer las opiniones de otros lectores?