
Azaña es uno de esos personajes de la historia de España que hasta ahora se ha tratado poco más o menos con la misma reserva con la que un hindú se acerca a una de sus vacas sagradas. Y es que precisamente en eso ha convertido el personaje de Azaña la progresía, temerosa de una figura que jamás ha llegado a comprender y para la que reclama una legitimidad exclusiva.
En Azaña, una biografía, José María Marco, probablemente el máximo especialista sobre el personaje, rompe esta tendencia y aborda sin faja ni corsé al que fuera presidente gobierno y alma máter de la Segunda República, logrando un texto definitivo sobre el mismo. En este libro podrá obtener respuestas a preguntas silenciadas por dictadura progresista, tales como: ¿Por qué el presidente de la Segunda República escribió una de las crónicas más feroces de aquellos años? ¿Por qué Azaña dio por perdida la guerra civil a los pocos meses de declararse el conflicto? ¿Por qué no dimitió el 18 de julio de 1936, cuando dio por acabado el régimen que él mismo representaba? ¿Cómo aquel «liberal, intelectual y burgués», como se llamó a sí mismo, acabó presidiendo una revolución? ¿Y por qué le dejaron presidirla? ¿Qué significaba el republicanismo de Azaña? ¿Con qué España soñaba Azaña tras haberse cumplido «la empresa de demoliciones» que debía ser la Segunda República?
Descubra todas las claves de un personaje que sigue fascinando a los políticos españoles en esta biografía, la única completa hasta el momento.
José María Marco colabora regularmente en La Razón, Libertad Digital, La Mañana (Cadena COPE). Escribe también en Revista de Occidente, Noticiero de las Ideas, FAES Cuadernos de Pensamiento Político, entre otros.
Ha sido secretario de redacción de las revistas Dezine (1979-1981) y La Ilustración Liberal (1999-2000). También fue miembro del Consejo de Dirección de ABC y del Consejo Editorial de La Gaceta de los Negocios, así como miembro del Consejo Asesor de FAES.
Durante el curso 2004-2005 fue Visiting Researcher en Georgetown University, Washington, D.C.
Esta obra no deja ningún aspecto del personaje sin abordar, respondiendo a cuestiones como ¿de dónde le vienen la frustración y el resentimiento? ¿Era Azaña homosexual? ¿Acaso Azaña se metió en política para escribir unas Memorias tan ácidas como amenas? ¿A tanto llegaba su frivolidad?